
La comunidad, autoridades, líderes sociales y representantes del sector esmeraldero se reunieron para recordar uno de los hitos más importantes en la historia reciente de la región y reafirmar su compromiso con la convivencia y el desarrollo territorial.
El municipio de Muzo conmemoró el pasado 12 de julio los 36 años de la firma del Acuerdo de Paz del Occidente de Boyacá, una fecha que marcó el inicio de una nueva etapa para la región y que hoy continúa siendo símbolo de reconciliación, diálogo y construcción colectiva de futuro.

La jornada reunió a habitantes de diferentes municipios del Occidente de Boyacá, autoridades civiles, líderes comunitarios, representantes religiosos, empresarios y organizaciones sociales, quienes participaron en una programación especial diseñada para exaltar el valor de la paz y recordar el esfuerzo de quienes hicieron posible este proceso histórico.
Las actividades comenzaron con un gran desfile por las principales calles de Muzo, en el que participaron instituciones, organizaciones y miembros de la comunidad. Posteriormente se llevó a cabo un acto protocolario en el que se rindió homenaje a líderes y actores religiosos que desempeñaron un papel fundamental en la construcción de paz en la región.
Durante la conmemoración estuvo presente la Alcaldesa de Muzo, Ximena Castañeda, quien destacó la importancia de preservar la memoria histórica y continuar fortaleciendo la convivencia como base para el desarrollo del municipio y del Occidente de Boyacá. Asimismo, participó Óscar Baquero, Presidente de Fedesmeraldas, en representación del sector de la esmeralda colombiana, lo que reafirma el compromiso del gremio con la consolidación de una región más próspera y en paz.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la celebración de una eucaristía campal presidida por Monseñor Ramón Alberto Rolón Güepsa, Obispo de la Diócesis de Chiquinquirá y Presidente de ASOPAZ, espacio que invitó a los asistentes a reflexionar sobre el valor del perdón, la reconciliación y la responsabilidad compartida de seguir construyendo una sociedad basada en el respeto y la unión.

Durante la conmemoración, la Administración Municipal de Muzo le entregó al Monseñor un reconocimiento especial por su valioso liderazgo, compromiso y permanente acompañamiento en la construcción de la paz y la reconciliación en el Occidente de Boyacá. La distinción exaltó su aporte a la promoción del diálogo, la convivencia y la unidad entre las comunidades, así como la huella de esperanza que ha dejado a lo largo de los años en la región.
La programación también incluyó actividades culturales, deportivas y recreativas, así como un Festival Cultural del Occidente de Boyacá, espacios que permitieron reunir a las familias y fortalecer los lazos de identidad y pertenencia alrededor de una fecha que ocupa un lugar especial en la historia regional.
Una paz que transformó la región
La firma del Acuerdo de Paz del Occidente de Boyacá, suscrita en 1990, representó un punto de inflexión para los municipios esmeralderos. El proceso permitió superar años de confrontación y sentó las bases para una etapa de mayor estabilidad social, fortalecimiento institucional y crecimiento económico.

Gracias a este acuerdo, la región pudo avanzar en la consolidación de proyectos productivos, la atracción de inversión, el fortalecimiento de las organizaciones gremiales y el desarrollo de iniciativas sociales que han contribuido a mejorar la calidad de vida de miles de habitantes. Asimismo, creó condiciones favorables para el crecimiento y la modernización del sector esmeraldero, reconocido hoy como una de las actividades económicas más representativas del departamento de Boyacá y del país.
La paz también permitió que las comunidades enfocaran sus esfuerzos en la educación, el emprendimiento, la infraestructura y la construcción de tejido social, elementos fundamentales para el progreso de los territorios productores de esmeraldas.

Un compromiso que continúa vigente
Más de tres décadas después de la firma del acuerdo, la conmemoración realizada en Muzo se convirtió en una oportunidad para reconocer los avances alcanzados y, al mismo tiempo, reafirmar el compromiso de las instituciones, las comunidades y el sector productivo con la construcción de un futuro basado en el diálogo y la cooperación.

La celebración de estos 36 años recordó que la paz no es únicamente un hecho histórico, sino una tarea permanente que se fortalece con la participación ciudadana, el respeto por la diferencia y el trabajo conjunto por el bienestar de las nuevas generaciones.
Con esta conmemoración, el Occidente de Boyacá ratificó una vez más que la paz sigue siendo uno de sus mayores patrimonios y una de las bases esenciales para continuar construyendo desarrollo, oportunidades y esperanza para toda la región.
Fotos: Alcaldía de Muzo








